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Permitiz que me presente. Soy una lámpara que en estos momentos me encuentro en una gran sala rodeada por decenas y decenas de lámparas. Lámparas de formas, colores y estilos distintos. Pero todas nosotras pertenecemos a ese grupo de lámparas que necesitan un techo como punto de apoyo.
Desde mi posición intentare describir como son las lámparas que veo.
Frente a mí, situadas al fondo de la sala, cuelgan del techo varias lámparas de tipo “araña”. Entre estas lámparas, hay unas que lucen una cascada de cristales colocados en círculos concéntricos; con su disposición consiguen una gran variedad de formas y colorido. Otras lámparas, de este tipo “araña”, no son tan ostentosas. Junto a estas lámparas veo otras, que a al igual que las anteriores, también cuelgan del techo, pero tienen formas más sencillas. Todas ellas tienen un eje central; pero unas tienen un cierto aire rústico conseguido por los materiales con los que están construidas. Otras, construidas con aluminio y cristal, y con unas líneas muy definidas, consiguen un aspecto muy moderno e incluso futurista.
A mi izquierda hay unas lámparas que a primera vista son un tanto extrañas. Digo extrañas, porque tienen unos tubos delgados y largos que presentan una gran variedad de formas (círculos, espirales, elipses, líneas quebradas…). Estas lámparas están colocadas en un expositor de fondo negro, el cual permite que al iluminarse las lámparas destaquen sus llamativos colores y formas.
Junto a estas lámparas, colocadas muy cerquita de mí, están las lámparas que más se me parecen. Son las lámparas “lapa”. Este tipo de lámparas, entre las que yo me encuentro, no somos tan espectaculares ni ostentosas como las lámparas de tipo “araña”.
Pero no por ello dejamos de tener nuestro encanto. Somos lámparas que nos colocamos pegadas al techo que sin hacer un gran despliegue de formas y volúmenes, no dejamos de tener nuestros caprichos; ya que cada una de nosotras tiene su propio estilo, tanto en formas (redondas, cuadradas , elípticas…) como en colores (ocre, negro, dorado…). Yo personalmente tengo una forma ovalada con una superficie cristalina ligeramente cóncava, la cual permite que la luz se distribuya de forma muy uniforme.
Sé que en esta gran sala hay más tipos de lámparas; pero desde mi posición no alcanzo a verlas con claridad. Tal vez otra lámpara amiga os pueda describir como son el resto de lámparas que hay en la sala.
Espero veros en vuestra casa, hasta pronto.